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La afianzada docencia online desdibuja las metas laborales de los estudiantes.

Desde su comienzo, en marzo del 2020, la pandemia de la covid-19 ha trastocado los modelos de enseñanza establecidos y los ha sustituido por grupos reducidos, escasa interacción entre compañeros, realización de trabajos grupales a través de aplicaciones, etc. La nueva normalidad y los cambios que la misma conlleva en el modo de vida así como en el ámbito laboral o escolar no han sido aceptados de la misma forma por todos los sectores o estratos de la sociedad, entre ellos: los estudiantes. 

Según una encuesta realizada el pasado mes de marzo a un grupo de universitarios de tercer año procedentes de diversas facultades de la Comunidad de Madrid, la cual ha sido duramente castigada a causa del covid-19, los estudiantes afirman haberse visto desfavorablemente afectados en el ámbito académico como consecuencia de la inexistente coordinación llevada a cabo por las distintas universidades, facultades y profesorado de las mismas a la hora de afrontar la cuarentena y posteriores restricciones. "Ha sido imposible seguir las materias debido a la falta de material aportado por los profesores", afirma Lucas Jiménez estudiante del Colegio Universitario de Estudios Financieros (CUNEF). Afirmación que apoya el 60% de los estudiantes encuestados. 

Sin embargo, tras el confinamiento y con el inicio de un nuevo curso escolar inmerso en una aparente mejor situación sanitaria, el descontento por parte del colectivo estudiantil se ha mantenido e incluso agravado. La docencia semipresencial por la que han optado la mayoría de universidades no inspira seguridad ni confianza en los jóvenes de cara al futuro, pues el 80% de los entrevistados aseguran que la docencia online se está convirtiendo en una gran traba a la hora de desarrollar sus estudios universitarios y por consiguiente, para su salida al mercado laboral. 

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