Advertisement

Responsive Advertisement

Los despidos improcedentes y los trabajos precarios: la "nueva normalidad" tras la cuarentena.

La recesión económica consecuencia de la pandemia de la covid-19 ataca directamente a la población joven pues solo un 33,5% afirma tener empleo a lo que se suma una perturbadora bajada del 50% de la tasa de actividad por primera vez en la última década. Los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) confirman la intensa destrucción laboral ocasionada por el covid-19 en el primer semestre del 2020 siendo solo un 33,5% de personas entre 16 y 29 las que disponían de empleo. 

La tasa de paro también acompaña en esa estrepitosa caída a la escasez laboral reportando un 30% de desempleo entre la población joven. La tasa de actividad joven también ha experimentado un retroceso sinigual en la última década descendiendo hasta el 47.9% entre la población joven y al 77,6% desde los 30 a los 64 años. Estos datos se traducen, de nuevo, en incógnitas para los jóvenes en lo que a perspectivas de futuro se refiere. 

Incluso la bien recibida noticia acerca del descenso de los empleos vulnerables entre la población joven ha terminado convirtiéndose en un arma de doble filo puesto que con ellos ha decaído también la temporalidad, situándose por debajo del 50% en el segundo trimestre del pasado año. Sin embargo, lo que si ha aumentado en la situación laboral de la población joven ha sido el ERTE, la EPA confirma que aproximadamente el 29,6% de toda la juventud pudo encontrarse en dicha situación el pasado mes de julio.

Las cifras, como recalca la EPA en su estudio, reflejan "una pauta dual característica cíclica": los despidos a bajo coste y contratos precarios en épocas de recesión apuntan de forma directa y reiterada a la juventud española. 



Publicar un comentario

2 Comentarios

  1. El problema es que el mercado laboral prepandemico ya estaba muy precarizado y existe una brecha generacional entre la situación laboral de quienes llevan más tiempo en el mercado laboral y los jóvenes que ya han accedido al mismo de manera muy precaria y son, por ello, los primeros en ser expulsados como bien explica el artículo.

    ResponderEliminar